
El pasado 8 de diciembre de este año de 2015, dio inicio “El Año de la Misericordia”, con la apertura de la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro de Roma.
Este año jubilar, tiene la intención de promover entre los hombres el más importante sentimiento del que es capaz de tener y me refiero al del Amor.
El ser humano puede dirigir su vida hacia dos acciones opuestas, o para construir o para destruir lo que tiene a su alrededor, ya sean cosas, medio ambiente, instituciones o personas.
Es así como, revisando la historia del hombre de todos los tiempos, vemos a personas que se han destacado por construir y así podemos hablar de científicos que han hecho grandes descubrimientos en el campo de la medicina, física, economía, tecnología y de grandes personajes que han entregado su vida para ayudar a sus semejantes.
Y por el otro lado encontramos a personajes obscuros que se han destacado por destruir todo a su alrededor en todos los renglones del quehacer humano, que al contrario de ayudar a sus semejantes se han “distinguido” por pasar por encima y aprovecharse de ellos.
La muestra de los que han trabajado en bien de la humanidad generando en el campo de la medicina productos que generan salud y combaten a las enfermedades (Cáncer, SIDA, Tuberculosis, Rabia, etc.), en la tecnología inventos positivos para la humanidad (la bombilla o focos de luz artificial, el automóvil, la radio, la televisión, el internet, el celular, etc.) y así en todos los campos del conocimiento.
Y por el contrario, quienes no les interesan sus semejantes, se dedican a actividades que destruyen a sus semejantes y destruyen las cosas, la naturaleza y a sus semejantes y los vemos “haciendo negocio” en todos los campos del quehacer humano pero destruyendo y así podemos mencionar a quienes destruyen vidas a través de diversos negocios sucios como el comercio de las armas, organizadores de guerras, negocio de la trata de blancas, del secuestro, negocio de las drogas, el negocio del aborto esto en donde el centro del negocio es a costa de la vida de los demás seres humanos y si esto no les conmueve, menos la destrucción del planeta en la tala de bosques, el comercio de especies animales, la contaminación del planeta con las fábricas y negocios donde lo que importa es la ganancia y no el respeto y amor por nuestros semejantes y nuestro entorno.
La Misericordia, lleva implícito al Amor, elemento que requiere este mundo urgentemente para rescatar lo bueno del ser humano y sea este con su actuar el que pueda construir el mundo hermoso que puede ser nuestro mundo.
Pero si no es rescatado primero el hombre en su interior, no será posible que se rescate a este mundo, que es consecuencia del quehacer bueno o malo del hombre.
¿O que opina usted amigo lector?.-AAGA.